Archivos para febrero, 2011

Mmm… “O gran soño de Camila”

Publicado: 27 febrero, 2011 en Uncategorized

Bueno, que difícil tarea ésta que nos plantean: tener que elegir una obra de todas las que hemos hecho.

Llevo un buen rato dándole vueltas, porque cada una tiene un significado especial, por ser la primera, por ser la que más trabajo nos llevó, la que nos dio mas satisfacciones… vamos, que no me ha sido nada fácil decidirme, pero como tengo que hacerlo, me quedo con “O gran soño de Camila”.

¿Por qué? Pues porque el personaje que hacía, el de una verdulera en el mercado, me resultó muy cómodo de interpretar, además, no tenía un papel demasiado largo, aunque sí bastante intenso, tanto como la bofetada que recibía, por órdenes del guión, claro.

Y la de veces que tuvimos que ensayarlo, porque la pobre Lucía decía que no era capaz de pegarme, y he de decir que, luego:  “querida Luly ¡qué bien me diste!”, jejeje; y con ésta y la de “A tía lambida” ya van dos veces Lucía, a ver cuando cambian los roles, jejeje.

Realmente, es de las obras que más recuerdos me traen sobre diferentes anécdotas, los cuales aún surgen muy a menudo en nuestra vida diaria.

Mª Fernanda Vázquez en "O gran soño de Camila"

Me gustó muchísimo el papel y disfruté mucho haciéndolo, pero aún disfruté más con mi compañera de reparto, Fátima, no se me olvidará JAMÁS, su caída. Lo mejor de todo es que el público creyó que era parte del guión, y así lo hicimos creer, para que no se notase que fue un pequeño fallo de cálculo al sentarse; en ese momento el ataque de risa fue grandioso e irrepetible.

Tengo que reconocer que lo de elegir una obra es por descarte, porque realmente, todas son especiales, y no solo por la obra en sí, sino porque han sido compartidas por unas grandes y excelentes personas como son mis compañeros, porque disfrutar haciendo teatro hace que sea más fácil la interpretación y que el trabajo en el escenario sea tan ameno, lo cual se transmite al público quien termina disfrutándolo tanto como nosotros.

Pero no puedo hablar de obras especiales sin mentar la que próximamente estrenaremos: “Hay que deshacer la casa”. Me temo que ésa sí será mi obra favorita, puesto que es un papelón y una responsabilidad enorme, pero la verdad es que tengo unas ganas tremendas de que la podáis disfrutar, porque seguro que os encanta tanto como a nosotros. Realmente creo que sorprenderá, pero no quiero dar ningún dato para que la sorpresa sea mayor.

Y por último, añadir, que espero que esto continúe por mucho tiempo, y que tenga que seguir enfrentándome a tareas tan “difíciles” como ésta, porque significará que estaremos interpretando muchas obras y compartiéndolas con todos vosotros, y pasando miles de horas de risas, lágrimas,… . Una vez más, gracias por dedicar tiempo a leer estas líneas. Un abrazo para todos y cada uno de vosotros.

Mª Fernanda Vázquez – Secretaria

P.D. Descubre el próximo jueves cuál es la obra en la que Lucía Vidal se ha sentido más cómoda en el escenario.

Nuevo local de ensayo

Publicado: 27 febrero, 2011 en Uncategorized

Desde la semana pasada, y gracias a las labores de coordinación de nuestro vicetesorero Amador Padín, “Teatro Orballo” ya cuenta con un local de ensayo. Se trata de una sala de la “Asociación Cultural de Nantes”, cedida para este fin por la directiva de dicha asociación.

Esta noticia significa que nuestros “artistas en acción”, Mª Fernanda Vázquez y Hugo Andrade –quienes están preparando “Hay que deshacer la casa”- dejarán de ensayar en la casa de Hugo para hacerlo en el nuevo local.

Desde aquí queremos agradecer a la directiva de la “Cultural de Nantes” el que nos hayan abierto las puertas de este modo y el que nos permitan seguir creciendo como artistas entre las paredes de su asociación.

¡Nosotros también estamos aquí para lo que necesitéis, Amigos!

Elena Gondar – Responsable de Comunicación

 

Marta Andrade, la socia más pequeña de "Teatro Orballo"

El pasado miércoles, 23 de febrero de 2011 a las 23:30h., nació Marta Andrade, la socia más pequeña registrada en estos momentos en “Teatro Orballo”.

Esta “muñeca” que os presentamos hoy es morena, pesó 3,700Kg, y es la sobrina de nuestro presidente, Hugo Andrade, a quien tenemos en estos momentos con un gran babero para evitar que nadie resbale de camino a la clínica.

Marta Andrade en brazos del Tío Hugo

En nombre de todos los que formamos “Teatro Orballo” ¡¡¡Muchas Felicidades!!! Tío Hugo. Ahora ya sabes lo que toca: dar muchos biberones y cambiar muchos más pañales.

Elena Gondar – Responsable de Comunicación

 

Aún recuerdo la última vez que me subí a un escenario, allá por el 2007, y también mi personaje en “O gran soño de Camila”, un texto escrito por Isabel Gonzalo y con el que ganó el premio a la mejor obra en el concurso de Valle Inclán.

A mi parecer, en lo que fue mi primera etapa en Teatro do Mar, nunca antes habíamos hecho una obra de esas características. Aunque no se alejaba mucho del tipo de teatro que hacíamos (obras para reír, con momentos triste), sí era una obra más larga e importante, y en la que todos teníamos que poner de nuestra parte más si cabe, ya que sabíamos que era la primera vez que un grupo de teatro iba a representar esa obra ante un numeroso público.

Amador Padín en "O gran soño de Camila"

La obra trataba de una mujer que tenía el sueño de dejar la vida que llevaba en un pequeño pueblo, viajar a París y convertirse en una gran actriz. Pero no podía verlo realizado, ya que su padre y su marido no querían que ella se fuera y los dejara, por lo que fingió su propia muerte para poder escaparse sin que nadie fuera en busca de ella.

Yo interpretaba al marido de “Camila”, es decir, a “Servando”, un personaje al que le guardo un gran cariño. Nunca antes había tenido que prepararme tanto para un papel, por un lado, por lo importante de la obra, y por otro porque era uno de los protagonistas y, consciente o inconscientemente, ello conlleva más responsabilidad, y por los tanto, más miedo y nervios a que algo salga mal.

También recuerdo el decorado, que hasta aquel entonces era uno de los mejores que habíamos preparado, así como de la puesta en escena; teníamos cuatro escenas diferentes, y cada una de ellas con un decorado muy detallado y logrado. Habíamos trabajado mucho para que esa obra nos saliera “perfecta”.

Amador Padín en "O gran soño de Camila"

Y después de mucho trabajo y de muchas horas de ensayo, por fin llegó el día del estreno. En el “Pazo Emilia Pardo Bazán” no cabía ni un alfiler entre el público asistente. A mí me comían los nervios por dentro, y sabía que una vez que saliera a escena (además era de los primeros personajes que aparecían en el escenario), tendría que olvidarme de todo y recrear a mi personaje lo que mejor pudiera. Y así fue, después de la primera frase en la que los nervios casi me hicieron enmudecer, me repuse de ello e hicimos toda la obra de un tirón.

Amador Padín en "O gran soño de Camila"

La obra fue un éxito, motivo por el cual tuvimos que representarla en más ocasiones. En todas las representaciones me lo pasé muy bien, y por eso mis mejores recuerdos en el mundo del teatro son con eta obra: la experiencia que gané, las anécdotas de los ensayos y de todo lo que no se veía mientras se representaba, etc. Ojalá llegue el día en el que pueda volver a los escenarios caracterizando a Servando nuevamente.

Amador Padín – Vicetesorero

P.D. Descubre el próximo lunes cuál es la obra en la que Fernanda Vázquez se ha sentido más cómoda en el escenario.

¡¡¡Muchas Felicidades!!!

Publicado: 23 febrero, 2011 en Uncategorized

Hoy nuestro Vicetesorero, Amador Padín, está de cumpleaños, motivo por el cual las personitas que formamos “Teatro Orballo” hemos decidido enviarle nuestra felicitación a través del blog para que todos los que nos seguís podáis compartir con él (y con nosotros) este día, aunque sea a través de la red.

Amador Padín

Esperamos que sea un gran día para ti y que podamos celebrarlo como la ocasión lo merece dentro de no mucho tiempo. No pierdas ni un segundo y empieza a disfrutar de este nuevo año que hoy comienzas (sabemos que lo harás). Y, por favor, no pierdas nunca esa sonrisa ni el buen humor que te caracterizan.

Y dicho esto, proponemos:

-Un brindis por tus recién estrenadas 22 primaveras.

-Un brindis por nuestra AMISTAD.

-Un brindis por este genial proyecto que tenemos entre manos y que se llama “Teatro Orballo”.

Mil besiños desde cada uno de los rincones donde nos encontramos en este preciso momento.

¡Te Queremos, Vicetesorero!

Teatro Orballo

Si hay algo que me enamora de este arte que es el Teatro es la posibilidad que te da de ser alguien que nunca serías, hacer cosas que nunca harías o vivir situaciones que nunca vivirías. Adela la hija más pequeña de Bernarda Alba me ha dado esa oportunidad, me ha conquistado por sus ganas de vivir, por su valor, por su pasión para lo bueno y para lo malo, por esas ganas de ser libre y por, ante todo, su fortaleza a pesar de ser la más joven de todas las hermanas. Por ello a día de hoy es el papel que representaría una y otra vez sin cansarme de él.

Y creo que no hay mejor manera de mostraros porque que con el propio texto y con cinco fragmentos que se han quedado grabados a fuego en mi memoria para siempre.

“¡No! ¡No me acostumbraré! No quiero estar encerrada, no quiero que se me pongan las carnes como a vosotras. ¡No quiero perder mi blancura en estas habitaciones! ¡Mañana me pondre mi vestido verde y me echaré a pasear por la calle! ¡Yo quiero salir!”

Guadalupe Castro en "A casa de Bernarda Alba"

Adela es la más pequeña de cinco hermanas y justo en el momento en el que empieza a disfrutar de la vida ve cortadas sus alas para vivir, ocho años de luto le esperan entre los muros de su casa, sin embargo ella no pierde las esperanzas y se rebela contra las normas.

“Es inútil tu consejo. Ya es tarde. No por encima de ti, que eres una criada, por encima de mi madre saltaría para apagarme este fuego que tengo levantado por piernas y boca […] Trae cuatro mil bengalas amarillas y ponlas en las bardas del corral, Nadie podrá evitar que suceda lo que tiene que suceder.”

Este fragmento es uno de mis preferidos, recitándolo sentía lo que la propia Adela pudo sentir mientras lo decía ese valor y arrojo para rebelarse contra todo y todos con el fin de conseguir su objetivo y sobre todo esa falta absoluta de miedo y cobardía.

“¡Tanto! Mirándole a los ojos parece que bebo su sangre lentamente…”

Ante la pregunta de Poncia que si tanto le gusta Pepe “El Romano” Adela responde de este modo. Al principio no sabía muy bien como afrontar esta frase, como enfrentarme a ella. Y es que para mi esta pequeña frase es crucial, pues en ella se demuestra toda la pasión y amor que Adela siente por quien ella cree su hombre.

“Ya no aguanto el horror debajo de estos techos después de probar el sabor de su boca, seré lo que el quiera que sea. Todo el pueblo contra mi, quemándome con sus dedos de fuego, perseguida por los que dicen que son decentes y me pondré delante de todos la corona de espinas que tienen las que son queridas de un hombre casado”

Guadalupe Castro en "A casa de Bernarda Alba"

Llegados a este punto de la obra Adela ya no soporta la hipocresía de la relación que esta viviendo, de seguir con esta farsa y si por ella fuese lo haría público a gritos puesto que ella sabe que Pepe no quiere a su hermana, sin embargo se ve sometida a la hipocresía de la sociedad de esa época sin, a pesar de ello, resignarse a aceptarlo.

“No a ti que eres débil: a un caballo enfurecido soy capaz de doblegar con la fuerza de mi dedo meñique”

Una vez más Adela demuestra su fuerza y su pasión también para lo malo, en este enfrentamiento con Martirio (Lucia Vidal) recuerdo perfectamente la sensación que provocaba en Lucía el pronunciar esta frase: Diooosssss, pero que asco de tía!!!

Espero que este pequeño resumen os haya servido para entender porque me gusta tanto Adela y por que tiene todos mis respetos.

Nos vemos con nuevos retos en el escenario!

Abur!

Guadalupe Castro – Tesorera

P.D. Descubre el próximo jueves cuál es la obra en la que Amador Padín se ha sentido más cómodo en el escenario.

Hablar del momento en el que mejor me sentí encima de un escenario no es tarea fácil, pues cuando haces lo que te gusta, aunque en ocasiones los retos sean complejos, terminas disfrutando de una u otra manera, y yo tengo muy buenos recuerdos haciendo eso que más me gusta, que es el teatro.

“A casa de Bernarda Alba” fue, a mi parecer, lo mejor que hicimos juntos en “Teatro do Mar”. Cuando Hugo nos propuso esta obra yo acepté, pero cuado leí el texto, pensé “¡Ay, dios mío!”, es más, confieso que al principio pensaba que no podría con tanto papel, pero al final las cosas salieron muy bien; en proporción al trabajo realizado.

 

Fátima Pérez en "A casa de Bernarda Alba"

Todos los ensayos son importantes para nosotros, pero dependiendo de la obra (grado de dificultad, margen de tiempo antes del estreno…) pues no nos queda otra que aceptar que hemos tenido nuestros momentos de vagueo. Sin embargo, con los ensayos de esta obra, cada uno de los actores estuvo en todo momento al pie del cañón. Gracias a esto, no me hizo mucha falta dedicar horas extra al estudio del guión, ya que desde el primer día los ensayos fueron tan estrictos que salíamos con el texto aprendido. Por otro lado, y si no me equivoco, “A casa de Bernarda Alba” fue la única obra para la que ensayamos en el mismo lugar para el que teníamos prevista la representación, y eso fue algo que, personalmente, también me ayudó mucho.

En cuanto a mí decir que, en esta ocasión, era una de las que más papel tenía y, en consecuencia, una de las personas que más tiempo estaba en escena, algo que al principio me asustó ligeramente. Ahora bien, más de un año después de nuestra última representación, reconozco que echo de menos a “Poncia” (mi personaje).

Fátima Pérez en "A casa de Bernarda Alba"

El día del estreno no sé como no caí redonda en el suelo de lo nerviosa que estaba. Junto con Aldara, era la primera en aparecer en escena, y recuerdo ese momento como con una mezcla de sentimientos: estrés, ganas, tensión… es más, si no me equivoco, creo que alguien me dio un empujón para que saliera porque los nervios me comían por dentro y no me dejaban andar.

Pero como decía antes, todo salió muy bien, superando incluso nuestras propias expectativas, y ver el “Pazo Emilia Pardo Bazán” lleno el primer día y casi lleno el segundo fue el mejor regalo que el público nos pudo haber dado. Pero aquí no se quedó la cosa, ya que después de las dos representaciones en Sanxenxo llegaron otras cinco: Villalonga, Ribadumia, Vilanova, Soutomaior y Pontevedra.

De hecho, fue el 21 de abril del 2008 cuando nos subimos al escenario del “Pazo de la Cultura de Pontevedra”. La situación en ese momento era ligeramente distinta, pues nuestro público eran los alumnos del IES Xunqueira 1, es decir, chicos de entre 12 y 16 años, o lo que es lo mismo, una audiencia algo compleja de entretener teniendo en cuenta también la temática de la obra.

Fátima Pérez en "A casa de Bernarda Alba"

Ni mis compañeros ni yo imaginábamos lo que podría pasar esa tarde allí, pero seguro que se nos pasó de todo por la cabeza excepto que el público no abriera la boca en toda la actuación y que estuvieran pendientes de cada gesto, de cada palabra, de cada movimiento.

Se abrió el telón, abrí la puerta, entré, levanté la mirada… y lo que mis ojos pudieron ver fue un auditorio en perfecto silencio, donde no cabía ni un alfiler.

Sin duda alguna, fue la mejor representación en la que actué, con el mejor de los decorados (las puertas con la columna y el reloj antiguo eran impresionantes) y, por supuesto, con el mejor público.

Fátima Pérez – Vicepresidenta

P.D. Descubre el próximo lunes cuál es la obra en la que Guadalupe Castro se ha sentido más cómoda en el escenario.